
Las autoridades investigan si fue un crimen de odio
La policía busca las pistas tras el doble asesinato de Serena Angelique Velázquez y Layla Peláez. Encontraron a ambas calcinadas dentro de un Hiunday Elantra debajo de un puente de la carretera PR-927 el pasado 22 de abril. Los detenidos, que han confesado el crimen, han pasado a disposición del FBI.
Los presuntos homicidas confesaron que ellos son quienes aparecen con las víctimas en un vídeo grabado horas antes del homicidio. Fueron identificados como Juan Carlos Pagán Bonilla, empleado de una panadería de 23 años, y su amigo Sean Díaz de León, de 20 años. Declararon que compraron marihuana. El pasado viernes los agentes recogieron muestras no especificadas en una vivienda de Las Perlas, municipio donde se alojaba Layla Peláez. Estas evidencias serán analizadas por el Negociado de Ciencias Forenses.
El Comité Amplio para la Búsqueda de la Equidad (CABE) pidió el esclarecimiento de los hechos en un comunicado “Exigimos que la Policía investigue adecuada, inmediata y sensiblemente estos viles y atroces asesinatos de Serena Angelique Velázquez y Layla Peláez. Ya son cuatro asesinatos de personas trans en menos de dos meses. Primero fue Alexa, luego Yampi y ahora Serena y Layla. Ya basta. Las personas trans merecemos vivir en paz, equidad y libertad. Ya basta de tanto odio”. Durante los últimos quince meses, ocho personas LGBT han sido asesinadas.