Mar afuera

El siguiente es un reportaje hecho a base de las entrevistas que ya figuran en este blog.

Imágen de edificio fuertemente golpeado por el mar

Algo ha cambiado. Hay agua donde un año atrás se extendía la arena. Las olas cada vez golpean con más fiereza los muros de las propiedades frente a la playa de Ocean Park. ¿Qué está pasando? Ya ha ocurrido otras veces y se ha recuperado, la arena volvió. El caso actual destaca por la velocidad a la sucede y la magnitud. Muchos vecinos, además de comerciantes de la zona, miran con preocupación que las olas lleguen cada vez más lejos. Se preguntan si habrá soluciones. Ambientalistas y científicos cada vez están más preocupados.

Llegamos a Ocean Park. Las raíces de las palmas quedan al descubierto antes de que caigan. Sobre la arena se encuentran Juan David Murcia, biólogo marino, e Yvette Núñez, estudiante de antropología e historia del arte. Ambos conforman la Coalición de Restauración de Ecosistemas Santurcinos (CRES). Mientras nos señalan la pérdida de arena nos explican la situación. Tienen treinta y treinta y un años respectivamente. Se conocen de ser vecinos y llevan aproximadamente cinco años funcionando como CRES. Trabajan de forma no remunerada sembrando dunas, concienciando a la población, haciendo estudios…Colaboran con una red de voluntarios de todo Puerto Rico que defiende las costas.

Para ellos esto es un cúmulo de circunstancias el que ha hecho que desaparezca la playa. En primer lugar, los corales estaban siendo dañados por las malas prácticas de verter agua sucia en las áreas donde viven. También los han dañado cables submarinos de fibra óptica. Estos corales fueron debilitándose, especialmente después del paso de María. Las barreras de coral absorben hasta el 95% de la energía del mar. Al ser más débiles, el oleaje que llega a la costa es más fuerte. Sumamos olas más potentes a la pérdida de vegetación que retiene las dunas con sus raíces y ya tenemos un caso grave de erosión. La arena se va si nada la retiene. Comentan que el número de tortugas ha descendido de este año al año pasado y del año pasado a hace dos. No pueden achacarle la culpa a la erosión de forma concluyente porque existen ciclos de migraciones es más lento y uno de cada dos años se reproducen menos. Ellos mismos hacen un seguimiento.

Al preguntarles por soluciones a corto y a largo plazo mencionan lo siguiente: “Ya nadie puede construir en esta costa porque esta costa se va a ir. Segundo: comenzar a hacer las reforestaciones costeras y cercado de reforestación porque eso lo que va a hacer en la zona costera es que las vegetaciones se estabilicen”. Si se hubiera conservado la vegetación se podría haber protegido el 80% de la playa.

Nos trasladamos a la UPR recinto Río Piedras. Recorremos los pasillos hasta llegar al despacho de Maritza Barreto, una auténtica eminencia en cuando a oceanografía se refiere. Cualquier autoridad que quiera saber algo sobre la interacción del ser humano con el ecosistema o la erosión la pregunta. Su opinión es tenida en cuenta a la hora de hacer políticas públicas. La profesora de planificación urbana explica la problemática.

La profesora Barreto afirma que se construyó sin pensar en las consecuencias. Se construyó en primera línea de playa sin tener en cuenta la subida del nivel del mar que se avecina. También hace referencia al daño de las infraestructuras irregulares como lanzar piedras o sacos de arena para intentar evitar que las infraestructuras construidas se dañan, lo cual acelera la erosión en secciones aledañas. En los años 30 el área estaba formada por humedales, no era una zona apta para la construcción. “Así que de esa manera yo diría que lo que es la organización del espacio cómo se construyó y dónde se ubicaron esas infraestructuras ha sido una de las gran variables produciendo esa erosión”. 

Imagen de El Nuevo Día de la profesora Maritza Barreto

Barreto llama estudia la erosión en general en todo puerto Rico y comenta que hay varias zonas con un nivel de complejidad similar al de Ocean Park. Pone el ejemplo de Barrio Obrero en Arecibo, 

Piensa que la erosión en Ocean park es cíclica ya que sus estudiantes  han encontrado noticias del 1959, 1960 y 1964 donde presenta que  el gobierno puertorriqueño ya había identificado el problema de erosión en Puerto Rico especialmente en Ocean Park. Comenta un proyecto de 1964 de usar estructuras duras en el mar para frenar la erosión. Esto es un error porque la acelera, no la frena. Recalca que normalmente en invierno la playa tiene más arena que en verano. 

 “Antes uno vendía 300-400 dólares aquí entre sábado y domingo, mano. Ahora apenas se venden 100 dólares”.

Actualmente se está barajando un proyecto de construcción de un arrecife artificial. Este proyecto (con un costo de 10 millones de dólares) lleva orquestándose desde 2015 en Condado. La playa vecina de Ocean Park, entre los hoteles Marriot y La Concha, es azotada por la erosión y corrientes que ahogan a bañistas. Actualmente se encuentra en la fase final de pedir permisos. Los arrecifes artificiales se construyen lanzando al mar unas 300 metros de líneas de rocas con agujeros en las que se adhieren corales. Estos empiezan a crecer y atraen todo tipo de vida animal. Estos se proyectan después de un estudio en áreas muy concretas, ya que el ecosistema marino puede ser delicado. Si uno pone roca donde no debe puede empeorar el problema de la erosión. La organización que lo promueve se llama Arrecife Condado y cuenta con el auspicio de la población local, agencias estatales y hoteles como La Concha y el hotel Vanderbilt.

Mapa del estudio sobre colocar un arrecife artificial frente Condado

Juan David Murcia tiene dudas al respecto de la eficacia. Piensa que al diseñar este proyecto no se está pensando en el conjunto de la zona y esto puede afectar la dinámica de la arena. No se está planeando instalar los arrecifes artificiales desde la avenida de Ashford. No cree que funcione si solo se colocan las barreras de Marriott a Ocean Park.

La asociación CRES propone infraestructuras verdes, además de la moratoria de construcción y la conservación de las dunas. Las dunas las consiguen formar y conservar sembrando especies concretas de hierbas en la arena para así retenerla. Se refieren a infraestructuras verdes a infraestructuras que crecen con el paso del tiempo y se mantienen solas, a diferencia de las grises, que hay que invertir en conservarlas. Proponen electrólisis, un proceso que sirve para solidificar aún más el arrecife y atraer todas la partículas que están flotando de calcio en el océano y las pega más rápido.

Imágenes de Juan David Murcia e Yvette Núñez

La erosión no solamente daña el ecosistema. La economía se ha visto afectada. El número de turistas ha disminuido drásticamente. La hostelería depende de la llegada de turistas a la playa. Estos consumen en los restaurantes aledaños y duermen en los hoteles. El empresario local Nicolás Peña, de sesenta años nos cuenta su experiencia. Es un hombre bajito, de tez muy morena y de expresión simpática. Lleva diez años recorriendo la playa con su carrito. Vende mantecados a los turistas que frecuentan la playa y, obviamente, conoce el descenso del turismo en el área. Este descenso del turismo se lo achaca a la pérdida de arena y la reducción de la playa: “Tenían aproximadamente casi 100m de playa a la orilla de allá. Ahora ya no tenemos ni 40. Ahora lo que tenemos es muy poca cosa”. 

Puede cuantificar las pérdidas de su negocio: “Antes uno vendía 300-400 dólares aquí entre sábado y domingo, mano. Ahora apenas se venden 100 dólares”. También hace referencia a las personas que antes rentaban sillas en la playa a los bañistas. Ahora no pueden porque no hay espacio donde ponerlas.

Al preguntarle por cuándo se produjo la mayor pérdida de arena responde, al igual que las demás fuentes, que el cambio drástico se produjo después del huracán María en 2017: “Eso fue actualmente después de María. Porque allá en la esquina cruzábamos a pie para allá y para acá. Lo teníamos aproximadamente 50 pies de arena sólida”.  Según nos cuenta, no ha visto grandes cambios en el tamaño de la playa los años que trabajó antes de María:

Imagen con el eladero Nicolás Peña

“Muy poco se notaba. Pero ahora hay mucho, mucho, mucho y cuando vengas a ver, de un momento a otro nos vamos a quedar sin calle ahí en la esquina porque tienen ahí aproximadamente cinco pies de arena que se echó”.

El heladero opina que las autoridades no se están moviendo para solucionar el problema porque hace falta una cantidad enorme de dinero que no disponen. No ha pedido ayuda y dice que de momento puede mantenerse y resolver sus problemas con lo que tiene. Tampoco se la han ofrecido.

Duna junto a la casa de huéspedes en Ocean Park

En el mismo lugar donde CRES protege las dunas hay un negocio. Esta casa de huéspedes a pie de playa se llama Número 1 beach house. Su regenta, Lady Rosario afirma que la extensión de la playa no ha variado tanto como en otros sectores en los cinco o seis años que lleva en el establecimiento porque está protegida por las dunas. A pesar de ello nota la marea más alta y menciona que hace un mesa, cuando “estaba todo este auge de la televisión” sí que ha notado diferencias en la extensión de la arena. Señala que ocurren más cambios después de María pero no puede achacar toda la culpa al huracán. Esto es algo que ya viene de atrás y un local cercano se inundó antes del huracán María.

Para entender bien cómo se está tratando el tema desde la política hace falta ir a la sede del poder legislativo.

El despacho del Senador Juan Dalmau se encuentra en el edificio de las oficinas del Capitolio. Uno entra fácilmente sin que le registren el bulto. Al entrar a su despacho uno se encuentra con un escritorio ante una bandera puertorriqueña original azul celeste. El hombre ofrece un trato cordial y amable. El político, elegante y muy bien afeitado, ofrece el asiento a su interlocutor. A finales de 2018 presentó su propuesta de Ley de Moratoria de Construcción en la Zona Costanera. 

Imagen de Juan Dalmau con varios estudiantes

Ofrece su punto de vista sobre quienes deben tomar cartas en el asunto para enfrentar el problema. Deja claro que la autoridad competente para manejarlo es el gobierno puertorriqueño: “Lo que establece el gobierno federal son unos mínimos uniformes a través de todos los Estados Unidos y sus territorios, de ahí el caso de Puerto Rico como colonia, pero Puerto Rico puede tomar medidas mucho más de avanzadas con respecto a la protección de sus costas y no es incompatible con la reglamentación y la ley federal”. 

Su proyecto de ley PS1122 señala la vital importancia de proteger las costas: “Expertos como la Dra. Maritza Barreto Orta han señalado que la reducción de la extensión de playas en la Isla disminuye su capacidad para amortiguar el efecto de nuevos eventos de marejadas e inundaciones costeras. Este efecto define un nuevo escenario de vulnerabilidad de la costa donde pudieran producir nuevas pérdidas de infraestructura vital costera, alterar la seguridad de las comunidades costeras y afectar la continuidad de actividades de recreación y turismo ante la ocurrencia de nuevos eventos en esta nueva temporada de huracanes”. 

Considera indispensable aprobar este proyecto aunque sabe que será un proceso lento y que solo es uno entre treinta. 

“En Puerto Rico más de 50 municipios son municipios costeros y de esos municipios estamos hablando de más del 40% de la población de Puerto Rico. Así que estamos hablando de que esto sería un paso de política pública determinante con respecto a la seguridad, de la vida y la propiedad de los residentes en esa zona costera”.

Principales zonas erosionadas según Dalmau y Barreto

Principales áreas erosionadas

Defiende que a la hora de tratar de solucionar problemas medioambientales, por un lado tienes un país más consciente. Nuevas generaciones más activas reclaman más protección al medio ambiente, recursos naturales, soberanía alimentaria, protección de las costas, protección de reservas naturales, mayor estímulo agrícola… y sin embargo ves a los gobiernos de turno que al final sus programas están hipotecados con intereses económicos que responden precisamente a una visión antiambiental y una visión anti proteccionista con respecto a nuestros recursos naturales.

“…Puerto Rico puede tomar medidas mucho más de avanzadas con respecto a la protección de sus costas y no es incompatible con la reglamentación y la ley federal”. 

Recalca que solamente se le da importancia a Ocean Park por el valor económico del área. No ocurre lo mismo en Barrio Obrero (como menciona Maritza Barreto), Loíza, Cabo Rojo, Cayo Tiburones y Rincón. Las pérdidas de propiedades y de vida humana son riesgos también pero no se le da importancia por ser lugares económicamente marginados.

También reflexiona sobre si los votantes valoran el problema de la erosión al escoger a quién dar su confianza: “Yo creo que hay votantes que lo valoran. Lo que pasa es que cuando tú tienes un dolor de muelas y tienes tu casa despintada, tu prioridad va a ser el dolor de muelas. No es que no sea importante pintar la casa. Entonces en Puerto Rico existe un dolor de muelas muy grande que es un régimen de subordinación política antidemocrático, que estamos ya en más de una década de depresión económica, en donde gran parte de la población se ha ido de la isla”

El legislador da su punto de vista sobre quienes deben tomar cartas en el asunto para enfrentar el problema. Deja claro que la autoridad competente para manejarlo es el gobierno puertorriqueño: “Lo que establece el gobierno federal son unos mínimos uniformes a través de todos los Estados Unidos y sus territorios, de ahí el caso de Puerto Rico como colonia, pero Puerto Rico puede tomar medidas mucho más de avanzadas con respecto a la protección de sus costas y no es incompatible con la reglamentación y la ley federal”. 

No hay mucho movimiento por parte del ayuntamiento de San Juan. Para enfrentar el problema, su plan de mitigación del Departamento de urbanismo solamente cuenta con una actividad que trata la erosión costera: “No se permitirá la construcción o rehabilitación en las zonas identificadas como de alto riesgo (zona de la marejada, VE) a menos que se tomen medidas especiales de mitigación y sólo cuando sea estrictamente necesario”. 

Según el estudio llevado a cabo para la elaboración del plan de mitigación, el 67% no ha recibido información de cómo proteger a su familia ante un desastre. El 67% entiende que sus comunidades no estén seguras ante un desastre. 

La erosión costera es una realidad que no debemos obviar. Si miramos hacia otro lado, el mar seguirá abriéndose paso y la naturaleza recuperará lo que era suyo. Todos los indicios apuntan a que la erosión es un proceso natural, solo que el ser humano acelera sus ciclos de forma extrema. No debemos olvidar que toda acción tiene una reacción.

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