¿Quiénes plantan cara a la erosión en Ocean Park?

Edificio amenazado por las olas

El problema que fue tendencia mediática este verano ya no lo es. El covid-19 ha relevado a la mayoría de problemas que se trataban en la esfera pública. La erosión costera sigue siendo una realidad, especialmente en playas como Ocean Park en San Juan. Ante la pasividad de las autoridades han surgido redes de ayuda gestionadas por residentes de dichas áreas.

La asociación CRES (Coalición Restauración de Ecosistemas Santurcinos) lleva más de cinco años protegiendo la biodiversidad de la playa. El biólogo marino Juan David Murcia y la antropóloga Yvette Núñez comenzaron con la siembra de árboles y protegiendo nidos de tortugas. La asociación monitorea cada año los nidos y los cerca para evitar que cualquier persona entre y los pise. Una vez nacen las tortugas también las cuentan y las acompañan hasta el mar.

…la erosión es algo natural y los movimientos de arena llevan ocurriendo toda la vida.

Los dos muestran preocupación por la pérdida de arena. Llaman la atención sobre que durante el mes de agosto de 2019 el agua del mar llegase hasta los edificios. Ahora el mar se ha retirado algo y no golpea a la mayoría de edificios. Juan David Murcia explica que la erosión es algo natural y los movimientos de arena llevan ocurriendo toda la vida. El problema viene cuando el ser humano es el que acelera esos ciclos haciendo que la arena se vaya más rápido y que luego no sea depositada naturalmente.

Ambos achacan la pérdida de arena principalmente a dos factores. El primero es la carrera urbanística llevada a cabo durante el siglo XX, especialmente en la segunda mitad. Durante esta se construyó sin ningún tipo de consideración por el entorno natural. El resultado en la pérdida de las dunas debido a la tala que permite construir sobre ellas. Sin raíces que fijen la arena, esta es arrastrada mar adentro. Además la arena invade las propiedades y las aceras durante algunos episodios.

«Las barreras de coral absorben hasta el 95% de la energía del mar.

El segundo factor es el daño que ha sufrido la barrera de coral que protege la playa. Esta barrera ha sido debilitada por el huracán María y por la suciedad urbana que se vierte en el mar durante las trombas provocadas por lluvias fuertes. «Las barreras de coral absorben hasta el 95% de la energía del mar. Al ser más débiles, el oleaje que llega a la costa es más fuerte». Núñez advierte del grave peligro de descuidar los corales. Su deterioro es el mayor causante del fuerte oleaje que se observa desde agosto. Este se lleva la arena con mayor facilidad porque no tiene raíces que retengan la arena.

La buena noticia es que reconocen la existencia de soluciones. A corto plazo Núñez declara: «Para la erosión primero hay que empezar a tomar medidas de no seguir impactando en la costa como, por ejemplo, primero hay que hacer una moratoria de las construcciones en la área costera». Siguiendo el cese de la construcción, Murcia reclama la siembra inmediata de plantas en las dunas para hacer que estas crezcan y resistan mejor la fuerza del mar. Menciona especies autóctonas como la majagüilla, de fuertes raíces. La estrategia más puntera qué proponen es la creación de arrecifes de coral artificiales. Estos se producen llevando especies de coral a estructuras de piedra u hormigón previamente colocadas de forma estratégica. Las especies lo van poblando mientras generan todo un ecosistema a su alrededor. De esta forma se podría reforzar la ya debilitada barrera de coral.

En conclusión, al igual que el resto de entrevistados, concuerdan con que hay soluciones posibles. Lo que falta es voluntad para llevarlas a cabo.

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