El festival más grande de reggaeton lleva la música puertorriqueña fuera de la isla una vez más
La segunda edición del Reggaeton Beach Festival llega a España. Este año no solo llegará a Benidorm y Barcelona. También se celebrará en Madrid; sí, sabemos que Madrid no tiene playa, además de Santander, Mallorca y Marbella. Los días 4 y 5 de julio, Madrid acogerá el que la organización califica como “el mayor urban festival de Europa”. Recientemente se confirmó que tendrá lugar en Valdebebas, en el recinto Mad Cool.
Paulatinamente fueron anunciando los artistas confirmados. Desde un primer momento se contaba con una cartelera con poca variación respecto a la de las ediciones de Benidorm y Barcelona. En la tarde noche del miércoles 29 de enero se confirmó gran parte del cartel. El RBF anunció que contará con los dominicanos El Alfa y Lírico en la Casa y con la colombiana Farina. Los puertorriqueños escogidos para exportar el talento de la isla del encanto fueron Ñengo Flow, Ozuna, Anuel AA, Darell y Justin Quiles. No obstante, la web del festival deja claro que faltan varios por confirmar. Muchos fans apuestan por algunos como Karol G, Farruko o Mike Towers entre otros, ya que van a otras ediciones como la de Barcelona. El RBF ya contestó a uno de estos fans indicando que habrá 4 o cinco invitados sorpresa.
Las entradas venden muy rápidamente y las más baratas, de 42 euros, volaron la primera noche. El boom mundial del reggaeton es innegable. Los artistas reggaetoneros no dejan de compartir vídeos en las redes de gente en Asia y África bailando su música. Es tan grande la explosión de música puertorriqueña que al RBF le ha surgido competencia. Una empresa llamada Madrid Puro Reggaeton Festival, más realista al ser el mismo concepto pero sin playa, ya ha anunciado un impactante cartel. Traerá el 26 de junio a Daddy Yankee, el padre que dio a conocer el género mundialmente; a Bad Bunny y a Natti Natasha. También deja varios artistas sin confirmar. Este es un ejemplo que confirma la imparable explosión de música puertorriqueña que corre como la pólvora. Ya nos hemos acostumbrado a escucharla en el coche, en el bar, en la disco… En resumen, en todas partes.
